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URGENCIAS PROHIBIDO PASAR

Después de un tiempo de desconexión veraniega, pero sin dejar de trabajar del todo, tanto a nivel asistencial como en las próximas novedades para el proyecto, ha habido tiempo para la reflexión y para analizar situaciones de nuestro día a día en el trabajo de urgencias que chocan irremediablemente con la nueva forma de hacer las cosas que proponemos desde los que creemos que humanizar las urgencias es posible.

Ha sido imposible no ojear las redes sociales, pero es que hay gente muy buena compartiendo ideas, reflexiones que hablan de humanización.

Hace unas semanas Mely Enfermera  @la_oveja_negra compartía en Twitter una infografía y nos planteaba la reflexión sobre si en vez de hablar de humanizar deberíamos hablar de profesionalidad y nos lanzaba la pregunta “¿Tan malo éramos y tan mal lo estábamos haciendo hasta ahora?” Sin duda supo crear un interesantísimo debate donde grandes referentes e influyentes en redes sociales en salud digital, estuvieron compartiendo sus puntos de vistas con importantes aportaciones, se contaron experiencias personales y reflexiones en ambos sentidos pero que sin duda se dejo claro que nuestras profesiones sanitarias no pueden dejar a un lado la humanización puesto que tiene que ir intrínseca al cuidado y a la asistencia a pacientes y sus familiares.

 

Yo también me atreví a preguntarle a pacientes y sus familias “¿Cómo podríamos mejorar urgencias?” finalmente participaron tanto profesionales sanitarios como no sanitarios, aunque la mayoría compartia situaciones vividas “al otro lado de la asistencia”. De cada comentario, de cada vivencia, sea buena o mala se aprende mucho y para mi es importantísimo escuchar, ya que ideas que tu puedes tener preconcebidas pueden cambiar o por el contrario pueden reforzarse y hacerte tener la convicción de que el cambio es necesario y de que este camino que hemos emprendido, ya no tiene vuelta atrás.

Además de los grandes problemas de saturación, la falta de personal y medios, la falta de conciencia por parte de la población para el uso adecuado de los centros de urgencias, en la gran mayoría de los comentarios se hablaba de la gran importancia del componente humano, de la forma en la que los profesionales sanitarios tenemos de tratar a las personas a las que atendemos y a sus familiares.”Hablan de falta de empatía, de comportamientos vengativos, de malos gestos… ” Y si, se que podría tener el sesgo de que las personas que tienen buenas experiencias suelen dejar menos comentarios, que las que tuvieron malas experiencias, pero en mi forma de entender este trabajo, algunas situaciones no pueden permitirse. Pero estas situaciones negativas tienen mucha tela que cortar y los motivos no son fáciles de solucionar, si no que son consecuencia de un sistema que requiere de grandes cambios en todos los sentidos y en la propia forma de entender la asistencia sanitaria.

Con el tiempo he aprendido que no merece la pena buscar culpables y que es mejor mirarse el ombligo y empezar por intentar, ser uno mismo mejor, intentando contagiar una actitud positiva, puesto que para cambiar esto necesitamos estar todos remando juntos en la misma dirección.

Así que si pienso en mi como profesional ¿puedo hacer algo para mejorar la forma en la que hago mi trabajo cada día? Pues yo creo que si, que como personas tenemos la capacidad de estar en un contino aprendizaje, en una continua evolución. Soy persona y me afecta el entorno, como nos pasa a tod@s, me enfado, me molesta percibir que las condiciones no son las mejores, que faltan medios, falta personal. me afecta que alguien me hable mal, que me agredan, que los gestores en un determinado momento no reconozcan el trabajo que hacemos como deberían … pero ¿y yo? Puedo dejar que lo negativo me afecte, culpando de todo al sistema o puedo pasar a la acción para intentar cambiar algo, que por muy poco que sea ya será mucho más que no hacer nada.

Cuando veo el cartel de prohibido pasar y los horarios de visita, se me pasan muchas cosas por la cabeza y  pienso

  • ¿De verdad no puedo dejar que vea a su familiar que viene desde lejos simplemente por que no es la hora de la visita?
  • ¿De verdad no puedo darle nada de información?
  • ¿De verdad no puedo ponerle una silla al lado de su cama, acompañando a su ser querido en ese ultimo momento?

Los que trabajamos en urgencias y emergencias sabemos que no todo es blanco o negro, y que un momento de tranquilidad puede convertirse en un segundo, en el de máximo estrés y creo que es por eso también que podemos adaptarnos mejor a las necesidades de cada situación.

Cada vez sorprende menos escuchar que hay una UCI con horarios libres de visita o una unidad de UCI pediátrica o de neonatos… Yo estoy seguro que dentro de no mucho las áreas de observación en urgencias cambiaran también de tendencia y sean áreas donde pacientes, familiares y profesionales convivan más a menudo que ahora.

Somo profesionales asistenciales, gestores, administraciones, pacientes, familiares… que al final podríamos unir en: “Somo personas.”

Feliz Semana

Juan Carlos Miranda/ Enfermero de Urgencias

Proyecto HURGE

 

 

2018-09-30T09:03:56+00:00 30 septiembre 2018|Opinión|

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2 Comentarios

  1. Cintia septiembre 30, 2018 en 10:11 am - Responder

    Hola buen dia, desde Argentina. Aca leyendo la nota, me recuerda q hace un año se comenzo con este desafio de abrir las puerta de la terapia pediatrica, flexibilizar los horarios lo maximo posible dependiendo los turnos. Y se me viene a la mente, tantos años tardamos en darnos cuenta que pasa del otro lado de la puerta cuando ingresa un niño a la unidad.
    Obviamente uno centra todo en el paciente.Y la familia? Quien piensa en ellos, en su dolor, su angustia, en dejar un tesoro como lo q representa un hijo en la vida de cada uno, en manos de personas que no conocen. Es terrible despues de 7 años.
    Desde el 2017 estamos luchando por una una flexibilizacion por parte de todo el personal, cuesta muchisimo. Pero se que no es imposible. Cada nota que leo me fortalece para seguir luchando, por los pacientes y sus familias. Ojala algun dia tengamos una terapia humanizada.

  2. María septiembre 30, 2018 en 3:34 pm - Responder

    Es totalmente necesario la humanización en nuestra profesión, las “personas’ y eso somos, tendemos a deshumanizarnos a lo largo de nuestra vida, sobre todo si pasamos x momentos traumáticos y estresantes ke a veces no podemos controlar. x tanto los profesionales sanitarios en especial, tenemos la obligación de humanizarnos continuamente para poder desarrollar plenamente nuestras funciones asistenciales para con el paciente, y sobre todo y más importante, asegurar el bienestar y la calidad asistencial de éste, en la medida ke nos sea posible.

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